Clara Lago en '7 días / 7 looks' de la revista Vogue

7:37 AM by Admin.
DÍA 1 - Los lunes brillantes auguran semanas increíbles

Si los momentos más significativos de la vida quedan asociados a una imagen que funciona con la intensidad de una foto fija, podríamos pensar que para un actor ocurre lo mismo con las películas que rueda. Así, del mismo modo que cuando uno piensa en esas cosas que no olvidará se aparece en su mente la imagen que mejor las condensa –una imagen caprichosa y bastante aleatoria, por otra parte–, cuando un actor recuerda uno de sus títulos pasaría lo mismo. Clara Lago se queda en silencio mientras escucha formular esta idea y sonríe de par en par al empezar a hablar. "Me gusta mucho este planteamiento, sí. De hecho, a mí me pasa con cada una de las películas en las que actúo. Cada título cada asociado para siempre a varias imágenes que corresponden a emociones, sentimientos y momentos vitales que fueron especialmente fuertes para mí", explica.


DÍA 2 - Mientras espera a que llegue su cita

El coleccionismo es una de las actividades más intensas y especiales a las que puede dedicarse una persona. Desde la elección de lo que se colecciona –aunque, muchas veces, más que una elección es una pulsión; algo que crea inexplicablemente la necesidad de atesorar ciertas cosas–, hasta el proceso de la colección, que en muchos casos se extiende durante toda una vida y en otros dura solo un tiempo concreto. Coleccionar discos de un artista o de una época en concreto. Notar como tiemblan los dedos índices cuando uno entra a una tienda de discos y ve ante él una cubeta llena de vinilos. Coleccionar prendas de un diseñador y pensar que cuando él deje de crear algo se perderá para siempre. Coleccionar zapatos, guardarlos en cajas y apilarlas haciendo columnas de sueños que rozan el techo de la habitación, con una polaroid del par que esconden en su interior...


DÍA 3 - Vestido de flores, chaqueta y botas militares

Si ya es difícil aprender a vivir sin personas con las que se pasa un poco de tiempo cada día, cuando hay que acostumbrarse a no ver a aquellos con los que se ha convivido 24 horas durante varios meses la misión se torna épica. Clara Lago experimenta esta sensación varias veces al año. Cada inicio de rodaje es conocer una nueva familia y cada fin de rodaje es aprender a vivir sin ella. Por eso, hay que buscar formas para engañar la nostalgia. "Cada rodaje es un mundo, pero mi experiencia me ha hecho aprender que cuando estás en uno en el que pasas semanas intensas con un equipo, el vínculo que se forja es muy fuerte", explica Clara.


DÍA 4 - El día antes del gran estreno

El día de antes del estreno de una película, todo actor debería dedicarse el día a sí mismo. Tener tiempo para pasear la ciudad en la que será el estreno y hacer una especie de tabula rasa con el filme que el público está a punto de ver. El día siguiente será de besos fugaces y apresurados; de sonrisas sinceras y ojos brillantes que se moverán a la velocidad de la luz; será un día de reencuentro con todos que semanas atrás fueron familia y que tanto se ha echado de menos y también uno en el que se prometerán citas que no siempre se harán realidad... El día de antes del estreno de una película, todo actor debería dedicarse el día a sí mismo. Tener tiempo para pasear la ciudad en la que será el estreno y hacer una especie de tabula rasa con el filme que el público está a punto de ver. El día siguiente será de besos fugaces y apresurados; de sonrisas sinceras y ojos brillantes que se moverán a la velocidad de la luz; será un día de reencuentro con todos que semanas atrás fueron familia y que tanto se ha echado de menos y también uno en el que se prometerán citas que no siempre se harán realidad... 


DÍA 5 - El vestido perfecto para un estreno de cine

Elegir el vestido perfecto para el estreno de una de tus películas es la sublimación del acto de encontrar esa prenda que mejor te sienta, que mejor te representa y que mejor te hace sentir en un determinado momento. Ese vestido que te dará la seguridad para caminar por la alfombra roja; para sostener la intensidad de todas las miradas; para sentirte absolutamente única cuando todas las luces se apaguen y la película empiece, y cuando todas las luces se enciendan y los aplausos suenen. A Clara Lago le gustan especialmente los diseños de Zuhair Murad, como el vestido que lleva hoy. "Me encanta lo que Zuhair diseña. Me gusta cómo me sientan sus vestidos, la forma, lo que transmiten", explica. "En la última edición de los Goya, me puse uno maravilloso. Era largo, azul oscuro casi negro. Definitivamente, muy, muy especial...".


DÍA 6 - El día después de un gran estreno

Si el día anterior al estreno de su película es el momento perfecto para hacer tabula rasa, y poner en orden todos los recuerdos y sentimientos que surgieron durante su rodaje, el día después es fundamental intentar conseguir ese ideal de la meditación que es dejar la mente en blanco. Si algún pensamiento cinematográfico intenta colarse, hay que cogerlo y retirarlo. No es el momento de pensar en el pasado ni en el futuro; ni en la película que se acaba de presentar ni en la que se va a empezar a rodar. Clara se despierta tarde después de una noche en la que ha visto a sus compañeros de reparto, en la que se han acordado de aquellos días en los que todos eran los personajes de ¿Quién mató a Bambi? y en la que han invocado bromas privadas que solo ellos entienden y que, al final, resultan las más divertidas.


DÍA 7 - De camino a ver la última película de Woody Allen

"¿Cómo quieres que te olvide si cuando comienzo a olvidarte me olvido de olvidarte y comienzo a recordarte?", le pregunta Woody Allen a Diane Keaton en Annie Hall, formulando uno de los trabalenguas más amargos de la historia reciente de cine. Él, como siempre, mira con sus ojos asustados y nerviosos y llenos de sabiduría y ella, como siempre, tiene dibujada una media sonrisa.
Clara Lago camina por Madrid este domingo en dirección a una de sus zonas preferidas, la Plaza de los Cubos. Se llegue a ella por donde se llegue, siempre delimita con algo cinematográfico. Con los cines Renoir Plaza de España, con los Princesa, con los Alphaville; con las estanterías de Ocho y Medio, llenas de libros y películas y memorabilia del séptimo arte y con sus paredes impregnadas por todas las conversaciones sobre cine que se han mantenido entre ellas; con los recuerdos de la cafetería de los Alphaville, siempre en penumbra y con olor a café recién hecho, a vino tinto y a strudel de manzana.

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